Etiqueta: Reino Unido

El despertar de una ilusión

El hecho de que, tras la dimisión de Liz Truss, se contemplara la posibilidad del retorno de Boris Johnson como primer ministro es el mejor indicador de hasta qué punto el partido conservador británico está perdido en un laberinto del que no sabe salir. Convertido en una especie de club de fútbol que, tras presentar con alharaca al nuevo entrenador, lo echa a patadas al domingo siguiente tras la primera derrota, el grupo parlamentario de los tories se enfrenta a un escenario problemático.

Los siete males de la libra esterlina

El ministro de Economía del nuevo gobierno del Reino Unido, Kwasi Kwarteng, anunció el viernes 23 de septiembre la segunda mayor expansión fiscal de su historia. La primera fue a comienzos de los años 70, con el llamado “boom de Barber”. Se produjo también en un contexto inflacionista, y también salió mal.

El Reino Unido después de Boris Johnson

El próximo lunes 5 de septiembre el partido conservador del Reino Unido elegirá a su nuevo líder y, por tanto, primer ministro del país. Al final la disputa se ha quedado entre Liz Truss y Rishi Sunak, con clara ventaja para la primera. La semana que viene el Reino Unido sustituirá a Boris Johnson, pero quien anhele una vuelta a la racionalidad y al pragmatismo británico puede esperar sentado.

La dimisión de Boris Johnson: una bendición disfrazada

Churchill ganó la Segunda Guerra Mundial, pero perdió las elecciones inmediatamente posteriores. Boris Johnson, gran admirador de Churchill y sobre el que llegó a escribir una biografía en la que resaltaba el papel histórico de los grandes líderes individuales, seguro que se siente plenamente identificado con él y no entiende por qué todo el mundo quiere que dimita. “Así me lo agradecen”–pensará– “después de haber ejecutado el Brexit que les prometí”. Pero ya sabemos que Boris Johnson tiende a la exageración, y que entre enfrentarse a los nazis o enfrentarse a los funcionarios de Bruselas hay unas cuantas diferencias sustanciales en términos de valor. Hoy presentará su dimisión.

El Comité 1922

Hace cien años, el 15 de noviembre de 1922, hubo elecciones generales en el Reino Unido. Fueron unas elecciones importantes por dos motivos: en primer lugar, porque fueron las primeras que se celebraron sin la parte sur de la isla de Irlanda, que un mes más tarde se convertiría en un Estado libre asociado a la Corona británica como paso previo a su definitiva independencia como República; y, en segundo lugar, porque el mapa político británico quedó desde entonces concentrado en dos grandes fuerzas, el Partido Conservador y el Partido Laborista, pasando el otrora poderoso Partido Liberal a un segundo plano.

Cinco lecciones del desabastecimiento en el Reino Unido

La falta de camioneros en el Reino Unido está provocando serios problemas de abastecimiento de productos alimentarios y de combustible. Las fotos de estantes vacíos en los supermercados y los videos de peleas en las gasolineras nos recuerdan los dos primeros episodios de la magnífica serie El Colapso. ¿Qué está pasando y qué lecciones podemos aprender?

Brexit: cinco años, cinco lecciones

Hace cinco años que David Cameron, el entonces primer ministro del Reino Unido, decidió lanzar un órdago a los euroescépticos de su partido y convocó un referéndum de salida de la Unión Europea, convencido de que lo ganaría. Pero los referéndums, ya se sabe, los carga el diablo, y el supuesto fin de una batalla se convirtió en el principio de otra mucho más larga y cruenta que aún no ha terminado. Cameron se marchó canturreando para dedicarse a otros negocios –en los que ha tenido aún menos éxito, si cabe–, pero todos estamos todavía pagando los efectos de su irresponsabilidad.

Quizás es un buen momento para sacar algunas lecciones.

No, el Brexit no ha terminado

Después de la firma del Acuerdo de Comercio y Cooperación entre la Unión Europea y el Reino Unido, muchos creen que el Brexit se ha terminado. ¡Qué más quisiéramos! Desde luego, muchas cuestiones se han aclarado, los análisis sobre los posibles tipos de acuerdo han quedado en papel mojado y la famosa escalera de Barnier ya está acumulando polvo, pero me temo que seguiremos hablando del Brexit durante bastante tiempo. Yo, personalmente, escribiré un poco menos, pero sólo porque lo que sí ha desaparecido es la sensación de urgencia y de máxima actualidad. Adiós a las fechas límite, las votaciones agónicas en el Parlamento británico (“Order!”) y las amenazas de salida sin acuerdo. En ese sentido, no nos viene mal a todos un poco de tranquilidad.

Dicho esto, el verdadero análisis del Brexit empieza ahora. Hasta hace un par de semanas, todo eran teorías y predicciones. Desde el uno de enero estamos en el terreno de los datos, en el momento de comprobar los costes efectivos (estáticos y dinámicos) de la desintegración económica, es decir, la creación de barreras al comercio y a la circulación de factores a partir de una situación de plena libertad. Bienvenidos a la realidad del Brexit.

Un triste acuerdo para el Brexit económico

La Unión Europea y el Reino Unido han firmado un Acuerdo de Comercio y Cooperación que marcará el futuro de la relación económica bilateral en los próximos años. Si el Acuerdo de Retirada fue el marco jurídico para el Brexit político, este el marco jurídico para el Brexit económico.

El acuerdo es, sin embargo, de mínimos. Y no porque sea un mal acuerdo comercial, ya que incluye pesca y productos agrícolas (algo realmente infrecuente en acuerdos de libre comercio), además de comercio digital y algunos aspectos secundarios de servicios. Sería un buen acuerdo… si ahora mismo no tuviéramos ninguna relación con el Reino Unido. Pero no es el caso: es un acuerdo de mínimos porque el salto que va desde ser miembro de pleno derecho del mercado único a compartir un régimen preferencial sin aranceles mejorado es un salto de gigante. Pero hacia atrás.