Estimando el impacto macroeconómico del proteccionismo y la incertidumbre

En la edición del pasado octubre del informe semestral de referencia del FMI, el World Economic Outlook, se destacaban tres riesgos principales para la economía global: el proteccionismo comercial, el tensionamiento en los mercados financieros y la incertidumbre sobre la política económica. Como abordábamos, son sobre todo riesgos políticos, porque dependen principalmente de decisiones de política económica en las grandes economías del mundo (como las medidas arancelarias de la administración Trump y las correspondientes represalias o la negociación del Brexit). En un intento de reforzar su mensaje, el Fondo ha estado intensificando la investigación sobre el impacto macroeconómico de estos riesgos y ha dedicado su conferencia anual de investigación, la Jackes Polak, del pasado 1 y 2 de noviembre o los efectos desbordamiento y la cooperación económica internacional, con varios documentos centrados en ellos. Sin perjuicio de las múltiples restricciones de este tipo de análisis, las estimaciones son útiles para el debate sobre los riesgos políticos.

Las distintas contribuciones tratan de ver cómo se sustenta la teoría macroeconómica ortodoxa, que, sinópticamente, predice que: (i) el proteccionismo impide la asignación eficiente de recursos, los desvía hacia sectores ineficientes y alimenta la presión de grupos de interés y, de esta manera, limita la productividad, el crecimiento y el bienestar social; (ii) la incertidumbre retrasa las decisiones de consumo e inversión, introduce ineficiencia temporal y, con ello, deprime el crecimiento. Todo esto, sin perjuicio de que existan fallos de mercado o de distribución, pero ante estos fallos, la política fiscal y la regulación son más efectivas y maximizan el bienestar social, por encima del uso de aranceles. Respecto a la incertidumbre, las recomendaciones pasan por políticas transparentes y claramente comunicadas y garantizando siempre la seguridad jurídica.

El propio WEO de octubre dedica su primer recuadro (pág. 33 a 35) a las tensiones comerciales globales y estima el coste a corto plazo de la medidas proteccionistas que está aplicando y anunciando la administración americana Según la modelización del Fondo,  entre los escenarios barajados por EEUU ‒aumentar aranceles en un 25% sobre productos chinos por valor de 200bn y aumentos de 25% aranceles a coches y componentes‒ podrían suponer (incluyendo la respuesta de China) una pérdida en torno al 0,75% PIB global en 2019 −especialmente en EEUU y China, que caerían un 0,5% y en NAFTA (-1,5%)− y  una caída del 0,3% de la senda de crecimiento global a largo plazo.

Furceri et.al, estiman el coste del proteccionismo a medio plazo, en el transcurso de cinco años. Con datos de 151 países entre 1963 y 2014, estiman que un aumento de 3.6% en los aranceles tiene un impacto agregado significativo a cinco años sobre: la caída del producto (-0.4%), caída de la productividad (-0.9), aumento de la desigualdad (+ 0.15 puntos en el índice de Gini) y sobre el aumento del desempleo (en este caso marginal y no significativo estadísticamente). Sin embargo, no encuentra un efecto de mejora de la balanza comercial, porque hay un efecto de apreciación del tipo de cambio real como consecuencia del aumento de los aranceles, de manera que la pérdida de competitividad contrarresta la reducción de importaciones por el arancel. Estos efectos tienden a ser mayores cuando los aranceles se elevan en períodos de expansión (más que en recesiones), para economías avanzadas (más que en emergentes) y cuando los aranceles aumentan (más que cuando se reducen).

Biljanovska et al. tratan de estimar el impacto de la incertidumbre de la política económica en las grandes economías sobre el resto del mundo. La primera dificultad es determinar el indicador de incertidumbre y para ello recurren a la metodología de Baker et al. que construyen un índice basado en la frecuencia de uso de palabras asociadas con la incertidumbre en noticias de periódicos de 1985 a 2016. Encuentran que los shocks de incertidumbre están asociados con caídas en el producto, el consumo y la inversión. Entre los resultados, observan que: un choque de incertidumbre en EEUU tiene un impacto negativo sobre el PIB en el resto de países de la muestra con especial incidencia a partir del tercer trimestre tras el choque y desapareciendo tres años después. El impacto de la incertidumbre en Europa y China sobre terceros países es similar pero menor al de EEUU, se nota especialmente entre el tercer y cuarto trimestre tras el choque y solo dura dos años. Los impactos negativos son mayores en Europa y en América, que en el resto del mundo.

Las estimaciones son útiles y necesarias para sustentar los argumentos, además es el tipo de trabajo que debe promover una institución como el FMI. Pero resultan insuficientes en el terreno de la discusión política en el que, seguramente, son más efectivos ejemplos concretos sobre cómo el proteccionismo y la incertidumbre afectan a los ciudadanos y el bienestar social. El argumentario debe además acompañarse de medidas de política económica para contrarrestar el efecto negativo sobre los segmentos de la población que pierden con la globalización. El reto de comunicación está en que el efecto favorable (contenido y a corto plazo) del proteccionismo sobre el sector protegido es especialmente visual.

 

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