Tierras raras en tiempos extraños

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Escandio, itrio, lantano, cerio, praseodimio, neodimio, prometio, samario, europio, gadolinio, terbio, disprosio, holmio, erbio, tulio, iterbio y lutecio. Esta no es una lista de reyes godos, sino de tierras raras. Y esta sí que merecería la pena aprendérsela de memoria, porque es mucho más importante de lo que parece.

Desarrollo económico en un cuadrilátero

La campaña de Napoleón a Egipto y Siria en el último suspiro del siglo XVIII supuso, entre otras cosas, la incorporación masiva de la ciencia a las expediciones militares. A pesar de que desde el punto de vista geoestratégico y militar los réditos fueran escasos y se considere hoy en día que la misión denominada civilizadora no consiguiera tampoco sus objetivos, hubo logros científicos considerables (no hay más que recordar la archiconocida piedra de Rosetta) y el modelo fue posteriormente asumido en la colonización europea de África y Asia de la segunda mitad del XIX. Desde el punto de vista del acercamiento de la ciencia a las nuevas realidades sociales y geográficas, la campaña supuso el punto de partida de la sustitución de la figura del académico del Antiguo Régimen por la de un científico más preocupado por el progreso.

El mercado único, treinta años después

Cuando se firmó el Tratado de Roma en 1957 uno de los objetivos era crear un mercado único europeo con libre circulación de bienes, servicios, personas y capitales, pero el entusiasmo inicial se fue apagando con el tiempo. En los años 80, tras la segunda crisis del petróleo, se vio que los países europeos habían aumentado considerablemente su proteccionismo: ya no había aranceles, pero las distintas regulaciones y fiscalidades dificultaban la integración.

Cuento de Navidad

El líder del partido en el gobierno se arrojó sobre la silla de su despacho, agotado.

– ¡Qué difícil es aguantar cada día las miradas de los socios! Así no hay quien gobierne. ¡Es imposible controlar la situación cuando no te fías de quienes votan tus presupuestos!

– Tú los elegiste de compañeros de viaje –respondió el jefe de gabinete–. Ahora, aguanta las consecuencias. Necesitas sus votos para seguir.

Autonomía estratégica, pero de verdad

La Unión Europea lleva años hablando de autonomía estratégica, y en el escenario actual uno diría que ha llegado el momento de ejercitarla. Lo malo es que para ello hace falta bastante más que un uso intensivo de la política comercial: hace falta ambición, y eso es justo lo que Europa no tiene.