Hitchcock y el guion de la política económica

En “El cine según Hitchcock”, un apasionante libro que recoge un larga conversación entre dos genios cinematográficos, François Truffaut y Alfred Hitchcock, el director francés le preguntó al maestro del suspense por las claves para conseguir un guion perfecto. Hitchcock optó por responderle con una historia: le contó que durante muchas noches había soñado con guiones formidables que era incapaz de recordar al despertar la mañana siguiente, hasta que un día decidió dormir con papel y lápiz en su mesilla de noche, listo para anotar cualquier idea que le viniese en sueños. Y ocurrió que una madrugada se despertó inspirado, hizo varias anotaciones rápidas y volvió a dormirse. Al amanecer, nada más despertar, miró emocionado sus notas esperando encontrar el gran argumento soñado, y comprobó que se limitaba a una escueta frase: “Chico conoce chica”.

El FMI de 2018 ya no es el del viejo Consenso de Washington

Esta semana el Directorio del FMI aprobará finalmente un acuerdo SBA con Argentina. Como veíamos en una entrada anterior, Argentina no debe temer al nuevo FMI que ha emergido tras la crisis financiera global. Como señala el historiador del Fondo, James Boughton, el FMI es una institución que a lo largo de su historia se ha adaptado a los cambios en la demanda, es decir, a los cambios en las condiciones políticas y económicas internacionales. Conviene recordar que, a diferencia del de 2003, el nuevo programa con Argentina es con el FMI post Gran Recesión, es decir, el del fin del Consenso de Washington.

Intransitividad y moción de censura

Una ordenación personal de preferencias es transitiva, es decir, si frente a tres opciones A, B, y C; A se prefiere a B, y B se prefiere a C, se deduce que A será preferido a C. Sin embargo, ya en el año 1785, el ilustrado francés marqués de Condorcet llamó la atención sobre la no transitividad de preferencias en los sistemas electorales, de manera que el orden en el que se plantean las alternativas afecta al resultado final. ¿Constituye la moción de censura presentada por Pedro Sánchez un ejemplo de intransitividad de preferencias, en este caso, comparada con las opciones de la moción “instrumental” y la dimisión de Mariano Rajoy? No está claro.

Cuatrocientas mil razones al día

La voluntad de los padres de mejorar las condiciones de vida de sus hijos es una de las fuerzas motrices del progreso humano. Las posibilidades de lograrlo se ven frustradas en muchas ocasiones por el peso de la lotería del nacimiento. A pesar de la determinación de las personas más desfavorecidas para mejorar su suerte, gran parte de las oportunidades de cada niño y niña que viene al mundo para crecer sano y realizarse como persona están condicionadas por el número que les depare el bombo: quiénes son sus padres, qué nivel educativo y de renta tienen, dónde viven… La interrelación de estas dos cuestiones se plasma en el concepto de movilidad social, que pretende ofrecer una visión dinámica de la evolución económica de cada generación. El Banco Mundial publicó hace unas semanas un ambicioso trabajo sobre la movilidad social en el mundo en las últimas décadas, que pretende investigar el patrón global que ha seguido y las políticas necesarias para alimentarla.

Por qué las guerras comerciales no pueden ganarse

Todo el que sabe de Historia o ha vivido una guerra –militar o comercial– conoce los costes de un conflicto. George Marshall, jefe del Estado Mayor del ejército estadounidense durante la II Guerra Mundial y primer militar en recibir el premio Nobel de la Paz, solía decir que “la mejor forma de ganar una guerra es evitándola”, es decir, fomentando la cooperación y las relaciones comerciales entre los países.

Quizás por eso Trump, que no sabe de Historia ni fue nunca a la guerra –se libró por los pelos de ir a Vietnam– habla a la ligera de un conflicto bélico con Irán o con Corea del Norte y se embarca en guerras comerciales de pésimo pronóstico. Al grito tuitero de “Las guerras comerciales son buenas y fáciles de ganar”, ha impuesto aranceles sobre el acero y el aluminio a sus aliados tradicionales, la UE y Canadá, y ha iniciado una peligrosa e inevitable espiral de represalias comerciales.

Una función de estabilización fiscal para la UE

La Comisión Europea acaba de presentar su propuesta de una función europea de estabilización de la inversión basada en préstamos para financiar inversión pública a los países que se ven sometidos a un shock severo. En línea con su estrategia posibilista del último año, la Comisión, se centra en el menos ambicioso de los distintos esquemas de estabilización fiscal para la zona euro. Si bien es cierto que la situación política en Italia suma del lado de los que no quieren avanzar en la reforma de la UEM, apuntando aún más hacia una reforma light, como veíamos aquí, hay margen para apostar por propuestas de estabilización más ambiciosas.

“Full Monty” para las Islas Caimán

La rebelión de un pequeño grupo de diputados Tories ha obligado al gobierno de Theresa May a apoyar una enmienda legislativa que pretende meter en vereda a los paraísos fiscales que son territorios de ultramar de la Corona. Les conmina a crear un registro público de titulares beneficiarios de las sociedades y otras entidades constituidas en dichos territorios; si no lo hacen antes del 1 de enero de 2020, el Reino Unido adoptará una medida coercitiva para forzarles a crearlo. Entre los afectados estarían las Islas Caimán, uno de los mayores centros financieros off-shore del mundo (especializados en prestar servicios a no residentes).