Autor: Víctor Suanzes

Mohamed Al Auf o el salario de los olvidados

En un mercado laboral perfecto, el empleador debería determinar de forma rigurosa y exacta la productividad de su empleado y retribuirle de forma adecuada. Ello llevaría, además, a un reconocimiento social acorde. Sin embargo, una gran parte de las actividades humanas son difícilmente cuantificables, y resulta complicado valorar los aspectos cualitativos de forma homogénea. El elevado peso de la subjetividad al establecer cuánto, cómo y a quién se comunica un logro introduce inevitables distorsiones. En ocasiones habrá trabajadores que exageren sus éxitos, pero otras veces sucede lo contrario: que el propio trabajador es incapaz de valorar adecuadamente la dimensión de sus méritos. Un ejemplo paradigmático sería el de Mohamed Al Auf, el desconocido guía del famoso explorador británico, Wilfred Thesiguer.