Estancamiento secular: Epílogo

Hace ya más de un año que comenzamos esta serie de entradas sobre estancamiento secular, y que concluimos hoy. Desde entonces, la coyuntura económica mundial ha mejorado notablemente, de manera bastante generalizada por países y áreas, disipando en buena medida el pesimismo anteriormente reinante. Sin embargo, haríamos bien en tomarnos con cautela esta recuperación, dado que estamos ante una fase alcista del ciclo económico mundial con unas peculiaridades muy llamativas y sin precedentes en la historia reciente.

¿Quién teme al cambio en la Economía?

La concordia navideña no ha calado este año entre los economistas. El año suele empezar fuerte con la reunión anual de la Asociación Americana de Economía (junto con otras asociaciones de ciencias sociales). Unas semanas antes, un grupo de heterodoxos notables había calentado el ambiente clavando en las puertas de la London School of Economics (con pegamento y unos martillos hinchables) unos papeles con 33 Tesis para la Reforma de la economía. Pretendían emular a Martín Lutero, que 500 años antes también clavó sus 95 Tesis para la reforma del catolicismo en las puertas de la Iglesia del Castillo de Wittenberg. Esta gamberrada, jaleada días después por el responsable de economía de The Guardian al grito de “¡Bienvenidos, herejes!”, ha suscitado varias reacciones de indignación y rechazo.

California también es una nación

Recordaba Borges aquella provincia en la que no había pueblo que no fuera “idéntico a los otros, hasta en lo de creerse distinto”. Si California, el estado más rico de Estados Unidos, quisiera independizarse, tendría que superar dos filtros: el de la propia Constitución de California y el de la Constitución de Estados Unidos.

Resolución de año nuevo: menos maximizar y más satisfacer

Nos gusten más o menos, una de las ventajas de los regalos de los Reyes Magos es que no los elegimos. Salvo cartas a los Reyes muy detalladas sobre nuestro deseo específico, los regalos nos los eligen, no tenemos que asumir el coste de informarnos para adquirirlos y no estamos sujetos al arrepentimiento por no haber elegido otra opción mejor. En general, esto los hace más atractivos y nos aportan una mayor satisfacción que la que nos aportaría el mismo producto comprado por nosotros mismos. Es una situación en la que una mayor capacidad de elección no genera necesariamente un mayor bienestar.

Otro paso hacia la plutocracia en Estados Unidos

El 22 de diciembre el Presidente de Estados Unidos firmó la ley de la reforma tributaria, el primer gran logro legislativo de su mandato. La ley, aprobada sin el apoyo de la oposición demócrata, rebaja la imposición directa y revisa su diseño con particular atención al gravamen sobre los beneficios de las empresas. El Comité Conjunto sobre Tributación del Congreso (JCT) estima su coste total en el período 2018-2027 en 1,45 billones de dólares, un 7,6% del PIB de 2017.

Economía de la información: el reto de la gestión del “big data”

El big data (macrodatos o datos masivos) está aumentando la importancia y el valor añadido que aporta la información frente a otros factores de producción, como el trabajo o el capital. A través del aumento de la velocidad, cantidad, detalle y calidad de la información, el big data permite una gestión más eficiente de los recursos disponibles y anticipar y personalizar los servicios y productos ofrecidos a los usuarios. La OCDE identifica la innovación facilitada por la información como uno de los pilares del crecimiento y el bienestar en el siglo XXI. Cada vez más, los agentes que no se incorporen a esta revolución de la economía de la información se estarán quedando en una posición de desventaja competitiva en el mercado.

En este sentido, está creciendo la literatura sobre los retos que plantea incorporar el big data al día a día de la gestión empresarial. Es un reto al que también se enfrenta la administración para la mejora de la gestión de los servicios públicos (el FMI  proporciona una buena síntesis, aplicado al caso de las estadísticas). La administración debe abordar además los desafíos regulatorios que impone un mercado con un creciente peso de la economía de la información. En otras entradas hemos visto parte de estos retos regulatorios, por ejemplo, en la política de competencia (aquíaquí), el sector financiero (fintech), o la política fiscal.

El impacto económico de la sequía

No es habitual que, a las puertas de las Navidades, la aparición de un icono de nubes y lluvia en el teléfono nos produzca satisfacción. La sequía no es un fenómeno nuevo en España, pero sí lo es su manifestación en esta época del año, tras un otoño que puede acabar siendo de los más secos de la historia. La escasez de precipitación tiene sin duda implicaciones económicas y sobre la calidad de vida de los ciudadanos. Las más obvias afectan a la producción agrícola y a la generación de energía hidroeléctrica, pero pueden llegar a afectar al consumo (a través de restricciones), al medio ambiente (ecosistemas, biodiversidad) y a otras actividades productivas. Dado que el cambio climático puede acentuar la incidencia y duración de la sequía, convendría conocer mejor su impacto económico para, en su caso, poder adaptar las políticas, las instituciones y los comportamientos de empresas y consumidores.