Autor: Manuel Moreno

“Skin in the game”, de NassimTaleb

Nassim Taleb, polémico y cáustico ensayista, ha presentado una nueva entrega de la serie de libros que engloba bajo el nombre de Incerto (incertidumbre en latín). Este nuevo libro, Skin in the game, viene a añadirse a anteriores aportaciones: Fooled by randomness, El cisne negro y Antifrágil. En España se ha publicado recientemente El lecho de Procusto, una recopilación de los aforismos filosóficos que Nassim Taleb suele insertar en sus libros. El cisne negro alcanzo un notable éxito y le dio a conocer al gran público, dando nombre a la ocurrencia de acontecimientos de baja probabilidad y graves consecuencias.

Los límites morales del mercado

Aunque con notables excepciones como Tony Atkinson o Jean Tirole, los economistas han tendido a defender un análisis económico supuestamente ausente de juicios de valor. Sin embargo, las consideraciones de tipo moral están empezando a ocupar un creciente peso en el análisis de política económica. En este sentido, es reseñable que en la reunión anual de la American Economic Association, probablemente la más relevante reunión de economistas –no solo por el número de asistentes, sino por el nivel de los participantes– se dedicara una sesión a la distribución dirigida por Matthew Weinzerl (Harvard), incluyendo consideraciones de carácter moral. No se trata de cuestionar la utilidad de los típicos análisis coste-beneficio, sino de reconocer que no deben representar la única base en la toma de decisiones.

Tecnología blockchain (III): casas de cambio y problemas del bitcoin

En entregas anteriores se ha descrito de forma muy somera el funcionamiento interno de una blockchain: el sistema criptográfico y el sistema de validación y los mineros, utilizando como referencia el bitcoin. Veremos ahora la interacción con otras monedas, es decir, el papel de las casas de cambio, para posteriormente tratar sobre la actual situación del bitcoin y sus problemas recientes.

Tecnología blockchain (II): la validación y los mineros

En la entrega anterior se hizo referencia al procedimiento de registro para participar en una blockchain sin necesidad de aportar identificación alguna y a la forma de generar las transacciones a llevar a cabo. Trataremos ahora sobre el procedimiento utilizado para validar las transacciones propuestas y para mantener su integridad una vez incorporadas a la blockchain, refiriéndonos concretamente al caso del Bitcoin. Dado el papel primordial que las funciones hash tienen en ambos aspectos hacemos inicialmente una breve referencia a las mismas.

Tecnología blockchain (I): sistema criptográfico

La tecnología de cadena de bloques o blockchain, bautizada como “máquina de la confianza” o trust machine, podría estar llamada a desempeñar un papel significativo en el funcionamiento de la economía, con un alcance aún por vislumbrarse. Esta tecnología permite albergar bases de datos públicas con acceso libre y anónimo de usuarios, registrando el historial de todas las transacciones, y manteniendo la integridad y confianza en los datos, sin una autoridad central que los valide.

De momento, su utilización más conocida son las criptomonedas como bitcoin, muchas veces vehículo de transacciones ilegales, lo que confiere una connotación negativa a la tecnología subyacente. Sin embargo, tiene un gran potencial para otro tipo de actividades como los registros de propiedad inmobiliaria, la propiedad de bienes de lujo o de obras de arte. Blockchain surge del desarrollo de la criptografía y está sustentada en técnicas de matemática avanzada. A lo largo de una serie de entradas describiremos su funcionamiento para proporcionar al menos una idea intuitiva de su potencial y limitaciones.

Kenneth J. Arrow, el economista completo

Kenneth Arrow está considerado como uno de los más prominentes economistas del siglo XX. Falleció en febrero del presente año a los 95 años de edad después de una larga y brillante trayectoria como economista. Sus Collected Papers, publicados en la primera mitad de los pasados años 80 comprenden seis volúmenes, y aunque se retiró en 1991, fue nombrado profesor emérito en la universidad de Stanford y siguió manteniendo una significativa actividad. Tratar de resumir sus contribuciones resulta tarea poco menos que imposible, pero no cabe duda que sus trabajos más conocidos, que le valieron el premio Nobel en 1972, se refieren a la Elección Social y al Equilibrio General Competitivo.

La trampa del crecimiento económico

En el debate sobre desigualdad y crecimiento hay dos mantras comunes: “primero crecer y después distribuir” (el famoso efecto goteo cercano a las tesis liberales) y “el crecimiento es condición necesaria, pero no suficiente para distribuir” (cercano a tesis más socialdemócratas). Creo, sin embargo que los dos pecan de un mismo problema. En ambos, el crecimiento económico aparece como algo positivo en sí mismo, y la desigualdad tiene un tratamiento subsidiario, en el sentido de que aparece como un condicionante a tener en cuenta únicamente en cuanto pueda afectar al crecimiento. Entre crecimiento y distribución no cabe la idea de una relación secuencial; es una relación de simultaneidad. (Me sumo así al debate abordado por este blog en estas entradas: 1, 2, y 3)